La displasia de cadera en perros de tamaño grande es una enfermedad más habitual de lo que puedas pensar. Los perros que pesan mucho y que son grandes suelen ser más proclives a sufrir esta patología. Pero antes de hablar de cómo les afecta, hay que saber qué es exactamente.

¿Qué es la displasia de cadera?

La displasia de cadera es una malformación de la articulación que tienen nuestros pequeños en la cadera. Dicha malformación consiste en que la cabeza del fémur no encaja tal y como debería en la cavidad donde debe ir alojada. La displasia de cadera en perros es una enfermedad que se hereda, y hay razas que tienen más posibilidades que otras de sufrirla.

No se puede afirmar que un perro no la sufra hasta que cumple los dos años, aunque puede aparecer a cualquier edad.

¿Y cómo les afecta a nuestros pequeños?

La displasia de cadera en perros causa mucho dolor en los animales, por lo que la consecuencia principal es que no van a tener una buena calidad de vida. A consecuencia de ese dolor, van a estar más deprimidos, tendrán poca movilidad… las consecuencias típicas del dolor. Tu perro no podrá gozar de la buena salud que debería.

¿Se puede prevenir la displasia de cadera en perros?

Si bien es verdad que esta enfermedad tiene un alto componente genético al ser hereditaria, sí es verdad que se pueden tomar algunas medidas para intentar que no llegue a aparecer.

El ejercicio moderado y supervisado es fundamental para que la displasia no afecte a tu mejor amigo. Llévalo a pasear, deja que juegue y que corra, que tenga una buena actividad. De esta forma, tendrá que usar todas las articulaciones de su cuerpo, y los músculos se fortalecerán, protegiendo así los huesos y articulaciones de una forma más efectiva.

El segundo punto, e igual de importante, es proporcionarle una buena alimentación. En Arkam ponemos a tu disposición toda una gama de pienso para perros con displasia, una alimentación equilibrada y con todos los nutrientes que tu perro necesita.