Quienes tienen la suerte de compartir su vida con un perro saben que estos animales son la mejor compañía del mundo… aunque también, de vez en cuando, puedan hacer alguna trastada, sobre todo cuando son cachorros. El problema aparece cuando crecen y los animales siguen repitiendo algunas conductas que no son aceptables como subirse a las personas que se encuentran por la calle, comerse las zapatillas de los miembros de la familia, etc.

El Club Americano de Kennel (AKC) ha publicado algunos consejos para corregir el comportamiento de nuestras mascotas. El primero es prevenir, sobre todo cuando se trata de cachorros: quitar de su alcance todo aquello que se puedan comer, desde zapatillas a calcetines, plantas o los cables del ordenador, es una medida inteligente. Pero, además, es fundamental estar pendiente de ellos en sus primeros meses de vida para corregir cualquier acción negativa.

Los perros son esponjas que absorben todo aquello que les decimos, sobre todo si lo hacemos a base de entrenamiento y con premios a cambio de hacer bien las cosas. Por eso, hay que entrenar, repetir muy a menudo y premiar a los animales cuando hacen comportamientos deseados. Y es muy importante que hagan mucho ejercicio, ya que la mejor manera de sacar toda su energía es paseando, jugando con otros perros, etc. Así, cuando vuelvan a casa, estarán más calmados.

Cómo corregir a nuestro perro

Uno de los detalles más importantes a la hora de educar a un perro es que todos los miembros de la familia lo hagan de la misma manera. Es decir, de nada nos vale ignorar a nuestra mascota a la hora de comer si nuestros hijos le dan comida a escondidas por debajo de la mesa. Lo mismo sucede con subirse encima de los demás: si nosotros no le dejamos y le reñimos por hacerlo, pero el resto de la familia le ríe las gracias, el perro seguirá haciéndolo.

Desde AKC explican cuál es la mejor manera de que nuestro perro no se coma todo aquello que encuentra por la casa. Es importante saber que es normal que los animales traten de masticarlo todo, sobre todo en los primeros meses de vida cuando están desarrollando sus dientes. Pero, para evitar disgustos, tres recomendaciones: quita de su alcance las cosas que pueda masticar, dale objetos adaptados a su tamaño y edad como juguetes y haz mucho ejercicio y estimulación. Además, enséñale la palabra «deja» con premios.

Si el problema es que se sube encima de las personas, otros buenos consejos: el primero, saludarlo con calma para que no se sobreexcite; después, darle la espalda o no prestarle atención, ya que es lo que persigue saltando encima de los demás; enseñarle la palabra «sienta» porque así no podrá saltar; y si todo ello falla, por ejemplo en caso de visitas, se puede usar una jaula o la típica puerta para bebés que le impida acercarse hasta que se calme.

El entrenamiento es vital para corregir cualquier tipo de comportamiento en animales

Otro problema común es que tiran de la correa hasta que parece que se van a ahogar. En estos casos, los expertos recomiendan no tirar nosotros también, ya que eso les lleva a tirar por instinto. La mejor manera de evitarlo es enseñándoles a caminar junto a nosotros y eso se consigue hablándoles o por medio de premios. Para conseguirlo, es importante que ese entrenamiento se realice en lugares con pocas distracciones para, después, llevarlo ya por otros sitios más concurridos. Y si tira, párate en seco y no permitas que te arrastre con su fuerza.

El último gran problema suele tener que ver con un exceso de ladridos. Para hacer que no lo hagan hay que enseñarles alguna palabra como «stop» para que la asocien a algún premio y podamos decírselo cuando estén ladrando. Es importante identificar por qué está ladrando el perro, ya que puede ser simple aburrimiento, necesidad de salir a la calle a hacer pis, miedo de encontrarse con otros perros, etc. Pero si lo único que busca es atención, hay que evitar hacerles caso para que no cojan la costumbre de seguir ladrando por cualquier motivo.