Las recomendaciones de la Dirección General de Tráfico (DGT) en materia de seguridad vial no se circunscriben a los conductores de vehículos a motor, sino a todos los usuarios de la vía. Eso incluye a aquellos que, acompañados de un perro, tienen que cumplir una serie de normas para garantizar la convivencia y el respeto a los demás mientras comparten el mismo espacio.

Por esta razón, la DGT dispone de una guía en la que detalla todo lo que se puede hacer y lo que no cuando alguien saca a pasear a su perro por la ciudad. Su primera advertencia pasa por no llevar el perro suelto por la calle para evitar molestias a otros peatones, incluso, accidentes o atropellos en caso de que el animal se escape y cruce la calzada sin que el dueño pueda evitarlo. Por tanto, el perro debe ir siempre atado y controlado cuando se circule por una vía peatonal. En este sentido, advierten desde la DGT, «no sirve llevar el perro atado con correas extensibles porque no permiten un adecuado control del animal».

También es incorrecto caminar cerca de los bordillos de las aceras con los perros. Indican que el perro debe ir siempre por la zona más próxima a los edificios, en el caso de que se circule próximo a la calzada, y sin molestar al resto de viandantes.
Asimismo, no está permitido cruzar la calle fuera de los lugares autorizados. Del mismo modo que cuando el usuario va sin su mascota, solo se podrá cruzar por donde esté habilitado para los peatones y, por consiguiente, tampoco se deberá invadir los carriles-bici cuando se pasea con el perro.
Cuando se viaja con el perro, éste no puede ir suelto en el interior del vehículo. Hay que colocar un separador que impida que ocasione molestias o distracciones al volante. Por último, los perros catalogados como potencialmente peligrosos, deben llevar siempre bozal.

De acuerdo con el artículo 18 del Reglamento General de Circulación, si la mascota no lleva la sujeción adecuada en el vehículo podría interferir en la conducción, y esta imprudencia podría suponer una multa de 80 euros sin retirada de puntos del carnet.
Si el animal viaja totalmente suelto en el habitáculo o en el regazo del conductor, esto podría suponer una infracción muy grave y una multa de hasta 500 euros y seis puntos del carnet de conducir.
La DGT incluye también en su guía, los elementos necesarios para tener correctamente documentado al animal:
-Cartilla sanitaria con las vacunaciones correspondientes.
-Placa censal del ayuntamiento pertinente.
-Chip identificativo que es obligatorio para todos los perros.
-Seguro de responsabilidad civil en el caso de perros catalogados como potencialmente peligrosos y licencia administrativa expedida por el ayuntamiento que autoriza a tener este tipo de perros.