Los animales se contagian “al entrar en contacto directo con la orina de ratas o fuentes de agua contaminadas.

los veterinarios australianos han dado la voz de alarma sobre el primer caso de una grave infección que puede resultar mortal para los perros. Se trata de la leptospirosis.

El Hospital Veterinario Collaroy Plateau de Sydney ha alertado sobre la presencia de esta bacteria hasta ahora desconocida a través de su mural de Facebook, después de atender en sus instalaciones a un can con esta afección.

Los animales padecen, como consecuencia, infecciones renales crónicas graves o insuficiencia hepática “fatal”, que se manifiestan primero con “vómitos, diarrea, letargo y fiebre”, explica el centro veterinario.

La leptospirosis es una infección causada por una bacteria, la leptospira —con más de 200 variantes—, que se encuentra principalmente en el agua que contiene orina de los animales, en zonas de climas cálidos y húmedos. Aunque puede afectar también a los humanos, la padecen principalmente los perros.

De hecho, tal y como explica la clínica australiana, los canes se infectan “al entrar en contacto directo con la orina de ratas o fuentes de agua contaminadas”.

El primer caso con el que se han encontrado es “particularmente alarmante” al tratarse de “un perro de la zona, que no había salido de su área de residencia”, y que falleció a causa de la enfermedad. Los especialistas temen encontrarse ante una epidemia local, como indican en el post.

Por ello, insisten en que los dueños deben estar concienciados con llevar al día las vacunaciones de sus mascotas —para que sea más fácil tratar la enfermedad—, e incluir en ellas la vacuna contra la leptospirosis.

La leptospirosis también se puede transmitir a los humanos, que desarrollan síntomas parecidos a los de la gripe, y que mejoran con un tratamiento antibiótico.