Existe mucha controversia en torno a la castración de los perros en España. Los riesgos de la cirugía, el impacto sobre el comportamiento del animal o la sensación de mutilación son algunos de los efectos que debe sopesar el propietario para decidir si castrarlo o no. Algunos expertos señalan algunas de las mentiras y verdades que rodean a la esterilización canina. También recuerdan que hay opciones reversibles, aquellas que permiten al dueño testar los efectos antes de optar por la castración definitiva.

-Tras la castración, el comportamiento de algunos perros puede mostrar cambios: VERDAD

Aunque eso no significa que el perro dejará de ser el mismo. La esterilización ayudará a regular de manera normal la testosterona interrumpiendo la producción de estas hormonas sexuales. De esta manera, se disminuirá su libido ayudando a evitar comportamientos como el vagabundeo, el marcaje con orina o la hipersexualidad, aunque no ocurra en todos los casos.

También se sabe que el carácter en hembras dominantes y agresivas puede incluso empeorar tras esta intervención quirúrgica, pero el perro no va a dejar de ser alegre, juguetón o cariñoso porque lo castremos.

Optar por soluciones reversibles que funcionan mediante implantes subcutáneos puede ayudarnos a ver cómo reaccionará a la esterilización. Ésta nos dará la opción de revertirla en caso de no estar contentos con los resultados o bien de mantenerla o hacerla definitiva mediante cirugía.

-Solo hay que esterilizar a las hembras: MENTIRA

Para las hembras, el objetivo principal de la castración es con frecuencia evitar las camadas indeseadas y la prevención de posibles enfermedades relacionadas con el aparato reproductor, pero es erróneo pensar que con esterilizar a las hembras es suficiente. Para el control de natalidad, lo ideal es ser responsable de nuestra mascota y evitar posibles riesgos. No obstante, para aquellos que quieran una tranquilidad extra, lo recomendable es esterilizar tanto a hembras como a machos.

-La esterilización provoca que los machos pierdan masculinidad: MENTIRA

A menudo, los propietarios tienden a realizar una visión antropomórfica de sus perros en cuanto a la castración (asociada con la amputación de los testículos). Nuestros perros machos no van a perder su “masculinidad” por el hecho de esterilizarlos, simplemente ayudaremos a reducir el estímulo de reproducción ante una hembra en celo, así como comportamientos indeseados.

-La castración quirúrgica conlleva muchos riesgos para nuestro perro: MENTIRA

Aunque es cierto que cualquier tipo de intervención quirúrgica puede suponer un riesgo para la salud, la castración quirúrgica es una técnica relativamente sencilla y no tendría que acarrear problemas mayores. Será el veterinario quien diga, dependiendo del estado de salud general del animal, si es o no un buen candidato para someterse a este tipo de cirugía.

Aun así, si el perro presenta algún riesgo específico o si, simplemente, eres de los que las operaciones te asustan y quieres evitar a toda costa que el animal pase por una, como señalamos existen muchas alternativas y una de ellas es la  esterilización médica reversible es una de ellas.

-Tras la castración, algunas mascotas pueden ganar peso: VERDAD

El hecho de estar esterilizado provoca una disminución en el metabolismo del animal, mayor sedentarismo y, por tanto, una mayor tendencia a ganar peso. Hay algunas razas más predispuestas que otras a ganar peso tras la castración. Para su prevención es de vital importancia ofrecerle una dieta adaptada con un aporte limitado de grasa y un incremento en el contenido de fibra.